diciembre 17, 2010

Esque... el dramatismo me hace sentir viva

diciembre 04, 2010

Aunque desees de mil maneras diferentes

que hagas tus truquitos, tus adivinanzas,
tus juegos de azar, que me hables de cabeza
a cabeza, de pensamiento a pensamiento o
me duerma y sueñe contigo.

El tiempo perdido no regresará, la confianza
quedaría destruida y lo que espero de ti
ya no importaría.

Pero confío en que pongo en ti el mismo pendiente
que me hace pensar "hablame, hablame", "escríbeme,
dime lo que necesito saber".

octubre 16, 2010

Si en esta vida todo se devuelve,

quiero seguir devolviéndote
las horas que pienso en ti,
las canciones que tejen las
sonrisas que me robas
y cada toque que cuento que
queda por deber

septiembre 15, 2010

Si algo me enseñó la experiencia

Es: siempre se empieza por la cama hacia el escritorio,
el ropero y luego el piso del cuarto.




Para eso de la limpieza.

septiembre 12, 2010

Lo peor del caso es que todo se ensucia en esta vida.

septiembre 11, 2010

Pues sí

Se supone algo parecido.

Viene siendo algo así como dejar escapar el agua
de entre las manos.


Es como querer ser sordo cuando se escucha
perfectamente.


Tomado como hablar no tan en serio pero resultando
más cierto que lo imaginado
y más serio que lo alguna
vez esperado.


Pues al final se considera un corazón roto por una
decisión subestimada,
a causa del orgullo de hombre
por un muy bien planteado mal entendido.

agosto 15, 2010

Era el paseo de nadie

Pensaba mientras lo veía acercase y pasaba por su suelo.

A esa hora, el agua formaba en él una luz amarillosa
permanente.

Las gotas cayendo me hacían imaginar a gente esperandome.
El ruido y la soledad distraía, cuando veía gente que no estaba.

Dije después, "Los vivos son más peligrosos que los muertos".

Mientras, mi espalda se volvió frágil, mis ojos débiles y alguien
más lo observaba desde el cuarto sobre las escaleras,
detrás del cristal.


A la luz artificial, me dí cuenta que tenía el cabello mojado
y con
una breve mirada entendí que el hambre ya no me quería.
El hambre
es caprichosa también.

De regreso, el agua y la humedad mezclaban el ambiente. Ya
dejaban
de existir los lugares precisos, los momentos necesarios
y volvía el
silencio.

Las pausas marcaban el tiempo de las estrellas cayendo.