febrero 04, 2012

El blog funciona de la misma manera que
las cámaras 35 mm hoy en día.


Para mí, ha dejado de ser divertido permanecer en el anonimato.

Naturalmente comienzo con somos

porque te tengo en la punta de la lengua,

porque te quiero en la punta de mis labios,

porque todo apunta al norte de tu mirada,

la mirada que arrojas adonde yo miraré finalmente.

Lo desee o no, lo permita o no, lo descuide o no,

el propósito lo dejé sobre la mesa el día que bajé la guardia
para hacerte frente.

Es una urgencia

pero antes que nada, una contradicción.

Y si respondiera a este segundo, no existiría desde el principio.

Sería una nueva creación de mi mente,
una historia que no acaba, por lo tanto no debió haber iniciado.

Es el famoso hubiera, la contradicción del léxico de todos los tiempos.