marzo 12, 2013

"No existe, no existe. No existen esas líneas que dividen todo. Tus ojos no miran igual. No. No los miro igual". 

Hay un susto continuo

Por primera vez después de meses abrió las palmas de las manos y dejó caer lo que cargaba sobre la mesa.

Alzó la mirada. No quería verlo. Un breve recuerdo desapareció. Y no lo vio. 

El cuarto estaba a oscuras. Se sentó en la silla. El cuarto está iluminado. Cerró los ojos. 

A doble deseo lo ignoró todo. A doble deseo decidió escuchar ahora. El primer deseo fue necesidad, el segundo deseo es terquedad.  

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario