agosto 18, 2013

Me bastó saber que le había ayudado cuando me lo contó sobre la cama mientras me animaba a verle sólo la mano que tenía extendida detrás la mía. De esta manera, se había cumplido ya de forma recíproca el favor que inconscientemente me había brindado, y del que yo me había propuesto agradecerle de manera permanente. 

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