No era como asma, era como asfixiaHay una diferencia sin distinguir, después de pasarse las doce horas de sueño, se vacía la cabeza y no se piensa nadaPor eso la excesiva paciencia y el movimiento lento
No dudo que también hiciera silencios más largas en las comas, los puntos y los puntos suspensivos, para llenar los espacios de tiempo entre la comida y la novela de las cuatro
Si no era por pintar todo el día en mi cama hasta que oscureciera y marcara el cambio en mi espalda de buena postura a mala, hasta las tres de la mañana, cuando no distinguiera el olor del solvente (sin olor) y el de la madera del closet por separado
"Es malo pintar con el aire acondicionado prendido"Pero así no me da calorNi cómo sentirlo...
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