"... No, no, no, para pelear hay que ser elegante."
Siguió, al tiempo que me bañaba de humo.
Mientras paseaba el cigarro con su mano, escuchaba todas las emociones que no quiso decir.
Sentí un par compartidas, unas cuantas que no conocía y otras de las que no quería saber de su existencia aun.
No era por hacerle compañía, era más por ocio. Movía mi pie al tiempo que balanceaba mi pierna, orgullosa de poder hacerlo a la medida pacífica de mis quejumbrosos impulsos, recostada en el sillón.
Ella pintaba
Sentía la ligera presión de una estudiante olvidadiza a la mitad de un día que no se divide en puestas de ropa, que se amanece con pijama y se oscurece con una también.
No hay comentarios:
Publicar un comentario