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julio 04, 2011

Que le ponga, le quite, le modifique lo que quiera.

Porque si ella está feliz,

todos también lo estamos.

enero 23, 2011

Te volviste la nostalgia en mí.

La pregunta eterna que la incertidumbre
crea con el tiempo y siempre vuelve a mis
manos para escribir.

El bonito camino que me hiciste comenzar.
La rutina que me volviste necesidad y el adios
que me regalaste para no verme más sonreir.

septiembre 12, 2010

Lo peor del caso es que todo se ensucia en esta vida.

junio 10, 2010

Entonces mi cabecita sintió lo que para ella era prácticamente imposible.

En casos extremos cualquiera diría que dentro de ella nunca habría momentos sólidos que no pueden desaparecer sobre otros, derritiéndose, drenándose, escurriéndose.

Si no la conociera mejor que nadie, no diría nunca que la pobre se ahoga entre tantos pendientes, sentimientos, deseos, recuerdos y pensamientos ajenos que nunca debieron colarse.

Y así, volviendo a la realidad y a la habilidad de pensar en uno mismo como el don que Dios me dió: mimándome, dejándome querer, desahogandome cuando es necesario, mimándome de nuevo... acariciarme el cabello con todo el amor posible nunca resultó tan tranquilizador como ningún otro método utilizado recientemente.

Pero no existe tanto egocentrismo, todavía dejo que me toquen la cintura. Estándo yo al pendiente del camino que recorran las miradas que no son conocidas ni estudiadas por el tiempo, claro.




mayo 05, 2010

¡Y todavía falta mucho!

"Con que te quiera. Con eso tienes..."

Dejé salir con aire lánguido y con el tenedor a poca fuerza en la mano,
al tiempo que revolvía la comida sobre el plato.

"Nooo" "noo"
"NOOO"

"Perdóname, pero no"

Dijo Susy antes de que se le ahogara la voz por tragar la torta
de huevo de desayuno.

Todos callaron al mismo tiempo y esperaron a que terminara.
Mientras hacía los ojos para arriba como pidiendo al cielo y su
boca se jalaba a los lados como si fuera algo muy grave.

"No mi niña, el amor no existe, todo es un contrato".

Guiñó un ojo, o pareció que lo hizo.

Me dejó instruir por la fuerza del peso de mis labios en
un momento de respetuosa prudencia, que no había tenido
desde hacía mucho y no la encontraba porque la traía perdida,
por supuesto.

", así es la edad rosa, tía, todo lo ven de colores. A mí me
decían -Aquí, aquíí
(Y Diana se tocó su cabello corto con las

manos, moviéndolo de arriba a abajo hasta que estuvo claro
que la escena llenó mi retina) tienen un cereebroo, no pongan
el corazón donde no va-".


Terminó con una sonrisa doble, de satisfacción y sentimiento.

"Voy a llegar bien lavada del cerebro".

Y me llegó de golpe el recuerdo que olvidé en donde nunca lo
encontré:

"... yo trabajo sola."

mayo 02, 2010

Y sí

Los hombres son malisimos para captar las putas indirectas