Dejé salir con aire lánguido y con el tenedor a poca fuerza en la mano, al tiempo que revolvía la comida sobre el plato.
"Nooo""noo" "NOOO"
"Perdóname, pero no"
Dijo Susy antes de que se le ahogara la voz por tragar la torta de huevo de desayuno.
Todos callaron al mismo tiempo y esperaron a que terminara. Mientras hacía los ojos para arriba como pidiendo al cielo y su boca se jalaba a los lados como si fuera algo muy grave.
"No mi niña, el amor no existe, todo es un contrato".
Guiñó un ojo, o pareció que lo hizo.
Me dejó instruir por la fuerza del peso de mis labios en un momento de respetuosa prudencia, que no había tenido desde hacía mucho y no la encontraba porque la traía perdida, por supuesto.
"SÍ, así es la edad rosa, tía, todo lo ven de colores. A mí me decían -Aquí, aquíí (Y Diana se tocó su cabello corto con las manos, moviéndolo de arriba a abajo hasta que estuvo claro que la escena llenó mi retina)tienen un cereebroo, no pongan el corazón donde no va-".
Terminó con una sonrisa doble, de satisfacción y sentimiento.
"Voy a llegar bien lavada del cerebro".
Y me llegó de golpe el recuerdo que olvidé en donde nunca lo encontré:
Al final de aquellos estresantes, al final de esos que parecían durar más de 24 horas.
Los trabajos atrasados, que valen dos puntos de la calificación final.
Las tentaciones al alcance de la nariz. Yo, apoyada en un brazo mientras le repito los ejercicios de matemáticas.
Contando los minutos, enseñandole cuándo mi mamá termina de secarse el pelo, qué hace después de apagar la secadora, todo para no levantarnos precipitadamente a escondernos en la cocina o en algún otro lugar. Escucharle sus echadas de menos adelantadas, mientras me toma de la mano y le veo como quien no entiende el idioma en el que le hablan. Mi vida, se me acaba de olvidar por qué lloraba. Sí, esos llantos
Y la maestra nos lo advirtió
"¿Esas cosas?... ¿Tú y ...(pregunta indiscreta)"
"No, no maestra, es un tratamiento"
"Ah... (Entonces dijo una de sus buenas frases)... esas cosas te traen como zombi"
He aprendido la importancia del gorrito en la fiesta
Pero en realidad es un tratamiento, lo juro.
Estas vacaciones parecen vacaciones de Semana Santa.
Si Semana Santa tuviera un día más que le alargara el tiempo de ocio en competencia a estas vacaciones, me reiría mucho. Hasta andaría feliz en la mañana por haberle atinado al desconcierto.