Y se empezaban a oler esos días.
Al final de aquellos estresantes, al final de esos que parecían durar más de 24 horas.
Los trabajos atrasados, que valen dos puntos de la calificación final.
Las tentaciones al alcance de la nariz. Yo, apoyada en un brazo mientras le repito los ejercicios de matemáticas.
Contando los minutos, enseñandole cuándo mi mamá termina de secarse el pelo, qué hace después de apagar la secadora, todo para no levantarnos precipitadamente a escondernos en la cocina o en algún otro lugar.
Escucharle sus echadas de menos adelantadas, mientras me toma de la mano y le veo como quien no entiende el idioma en el que le hablan.
Mi vida, se me acaba de olvidar por qué lloraba.
Sí, esos llantos
Y la maestra nos lo advirtió
"¿Esas cosas?... ¿Tú y ...(pregunta indiscreta)"
"No, no maestra, es un tratamiento"
"Ah... (Entonces dijo una de sus buenas frases)... esas cosas te traen como zombi"
He aprendido la importancia del gorrito en la fiesta
Pero en realidad es un tratamiento, lo juro.
Estas vacaciones parecen vacaciones de Semana Santa.
Si Semana Santa tuviera un día más que le alargara el tiempo de ocio en competencia a estas vacaciones, me reiría mucho. Hasta andaría feliz en la mañana por haberle atinado al desconcierto.
diciembre 24, 2009
diciembre 03, 2009
noviembre 22, 2009
noviembre 17, 2009
Se puede ver sobre las ideas deschavetadas de la gente medio completa.
Cuando pasa, se llega a preguntar qué tan completa será una como para dejarse robar el tiempo escuchando la conversación.
Se pregunta qué tan incompleta será, qué le verán los demás cuando habla, grita, rie.
Si los demás también entienden las onomatopeyas como ella
Que mínimo sepan distinguir los personajes de la historia, con eso me doy por bien servida.
He oído en las últimas recordables horas, un par de frases que debería repetir en mente varias veces para no olvidarlas en momentos oportunos. Las mejores vienen de familia, se aprenden a usar sólo con ejemplos, hasta que se pisa con los propios pies la misma frase.
Son tan buenas, que sólo en ese momento se deben dejar de usar.
Hablando de algo parecido, me gusta escuchar el orden de mis ideas en las palabras de otra gente. Lo escribo para que no se me olvide.
Cuando pasa, se llega a preguntar qué tan completa será una como para dejarse robar el tiempo escuchando la conversación.
Se pregunta qué tan incompleta será, qué le verán los demás cuando habla, grita, rie.
Si los demás también entienden las onomatopeyas como ella
Que mínimo sepan distinguir los personajes de la historia, con eso me doy por bien servida.
He oído en las últimas recordables horas, un par de frases que debería repetir en mente varias veces para no olvidarlas en momentos oportunos. Las mejores vienen de familia, se aprenden a usar sólo con ejemplos, hasta que se pisa con los propios pies la misma frase.
Son tan buenas, que sólo en ese momento se deben dejar de usar.
Hablando de algo parecido, me gusta escuchar el orden de mis ideas en las palabras de otra gente. Lo escribo para que no se me olvide.
noviembre 16, 2009
"... No, no, no, para pelear hay que ser elegante."
Siguió, al tiempo que me bañaba de humo.
Mientras paseaba el cigarro con su mano, escuchaba todas las emociones que no quiso decir.
Sentí un par compartidas, unas cuantas que no conocía y otras de las que no quería saber de su existencia aun.
No era por hacerle compañía, era más por ocio. Movía mi pie al tiempo que balanceaba mi pierna, orgullosa de poder hacerlo a la medida pacífica de mis quejumbrosos impulsos, recostada en el sillón.
Ella pintaba
Sentía la ligera presión de una estudiante olvidadiza a la mitad de un día que no se divide en puestas de ropa, que se amanece con pijama y se oscurece con una también.
Siguió, al tiempo que me bañaba de humo.
Mientras paseaba el cigarro con su mano, escuchaba todas las emociones que no quiso decir.
Sentí un par compartidas, unas cuantas que no conocía y otras de las que no quería saber de su existencia aun.
No era por hacerle compañía, era más por ocio. Movía mi pie al tiempo que balanceaba mi pierna, orgullosa de poder hacerlo a la medida pacífica de mis quejumbrosos impulsos, recostada en el sillón.
Ella pintaba
Sentía la ligera presión de una estudiante olvidadiza a la mitad de un día que no se divide en puestas de ropa, que se amanece con pijama y se oscurece con una también.
noviembre 15, 2009
Los anillos iguales eran para hacerle crecer el miedo,
que bien se entendería, no era propio de él.
Apenas viéndole la cara cuando se le atraviesan pares de cualquier cosa, perfectos, combinantes, que llevan el mismo paso, que le reflejaran la sonrisa de atención que les dedica cuando me lleva de la mano, se le leería su opinión exacta en su rostro
Asusta saber cuándo va a voltear y tocar con su boca mi frente, justo en la banqueta mientras la gente se atiborra y él me acerca con sus brazos hacia sí mismo
Me distraigo al pensarlo, mientras el tiempo se consume en la fosforescencia de los números que indicarían cuándo podremos pasar
Dos minutos más y él podrá buscar algo nuevo para hacerme sonreír y yo, tendré el tiempo suficiente para disimular el susto que significa tener su mano en la mía
Después de cruzar la calle
que bien se entendería, no era propio de él.
Apenas viéndole la cara cuando se le atraviesan pares de cualquier cosa, perfectos, combinantes, que llevan el mismo paso, que le reflejaran la sonrisa de atención que les dedica cuando me lleva de la mano, se le leería su opinión exacta en su rostro
Asusta saber cuándo va a voltear y tocar con su boca mi frente, justo en la banqueta mientras la gente se atiborra y él me acerca con sus brazos hacia sí mismo
Me distraigo al pensarlo, mientras el tiempo se consume en la fosforescencia de los números que indicarían cuándo podremos pasar
Dos minutos más y él podrá buscar algo nuevo para hacerme sonreír y yo, tendré el tiempo suficiente para disimular el susto que significa tener su mano en la mía
Después de cruzar la calle
octubre 10, 2009
"¿y si no te veo?"
"te voy a esperar"
"¿qué tanto?"
Con la música alta, hace pensar en como sería y qué no le diría
también hace doler la cabeza
tómate una aspirina
hace pensar la parte de las verduleras cuando hablan, que es lo único que me hace pensar que falta para que sea perfecto
en la que pienso:
¿no se necesita un carnicero para eso?
si se toma el papel de carnicero, mi mamá tendría miedo
eso explica que se quede sin palabras, que me diga que no, que pase varias veces frente a mi, que se tarde dos o tres minutos pensando, retorciendo el billete con sus dedos y al final, titubee alguna acusación que a fin de cuentas termine con un no es cierto y vuelva a empezar con su caminata
de ida y vuelta y para ello ya haya cambiado mi mirada debajo de las cejas juntas por el enojo
entonces cerrar la puerta sería la única solución que desearía cualquiera fuera la de a de veras
y la cierro
cuando llegue va a preguntar cómo pasó eso
va a ver que yo voy a ver los escalones, y buscarles más cosas que las que les busco normalmente, me va a decir "¿qué pasó?"
en eso debería de pensar cuando voy escaleras arriba, pisando como con zapatos pesados, haciendo como si no tuviera los que son de tela que lastiman y si los demás no miran como quién mira a alguien que está obligado a ver
no llamar la atención...
pero el viento estorba cuando camino, por eso alborota todo menos a mi
a mi me saca la vuelta
"te voy a esperar"
"¿qué tanto?"
Con la música alta, hace pensar en como sería y qué no le diría
también hace doler la cabeza
tómate una aspirina
hace pensar la parte de las verduleras cuando hablan, que es lo único que me hace pensar que falta para que sea perfecto
en la que pienso:
¿no se necesita un carnicero para eso?
si se toma el papel de carnicero, mi mamá tendría miedo
eso explica que se quede sin palabras, que me diga que no, que pase varias veces frente a mi, que se tarde dos o tres minutos pensando, retorciendo el billete con sus dedos y al final, titubee alguna acusación que a fin de cuentas termine con un no es cierto y vuelva a empezar con su caminata
de ida y vuelta y para ello ya haya cambiado mi mirada debajo de las cejas juntas por el enojo
entonces cerrar la puerta sería la única solución que desearía cualquiera fuera la de a de veras
y la cierro
cuando llegue va a preguntar cómo pasó eso
va a ver que yo voy a ver los escalones, y buscarles más cosas que las que les busco normalmente, me va a decir "¿qué pasó?"
en eso debería de pensar cuando voy escaleras arriba, pisando como con zapatos pesados, haciendo como si no tuviera los que son de tela que lastiman y si los demás no miran como quién mira a alguien que está obligado a ver
no llamar la atención...
pero el viento estorba cuando camino, por eso alborota todo menos a mi
a mi me saca la vuelta
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