septiembre 11, 2010
Pues sí
Se supone algo parecido.
Viene siendo algo así como dejar escapar el agua
de entre las manos.
Es como querer ser sordo cuando se escucha
perfectamente.
Tomado como hablar no tan en serio pero resultando
más cierto que lo imaginado y más serio que lo alguna
vez esperado.
Pues al final se considera un corazón roto por una
decisión subestimada, a causa del orgullo de hombre
por un muy bien planteado mal entendido.
Viene siendo algo así como dejar escapar el agua
de entre las manos.
Es como querer ser sordo cuando se escucha
perfectamente.
Tomado como hablar no tan en serio pero resultando
más cierto que lo imaginado y más serio que lo alguna
vez esperado.
Pues al final se considera un corazón roto por una
decisión subestimada, a causa del orgullo de hombre
por un muy bien planteado mal entendido.
agosto 15, 2010
Era el paseo de nadie
Pensaba mientras lo veía acercase y pasaba por su suelo.
A esa hora, el agua formaba en él una luz amarillosa
permanente.
Las gotas cayendo me hacían imaginar a gente esperandome.
El ruido y la soledad distraía, cuando veía gente que no estaba.
Dije después, "Los vivos son más peligrosos que los muertos".
Mientras, mi espalda se volvió frágil, mis ojos débiles y alguien
más lo observaba desde el cuarto sobre las escaleras,
detrás del cristal.
A la luz artificial, me dí cuenta que tenía el cabello mojado
y con una breve mirada entendí que el hambre ya no me quería.
El hambre es caprichosa también.
De regreso, el agua y la humedad mezclaban el ambiente. Ya
dejaban de existir los lugares precisos, los momentos necesarios
y volvía el silencio.
Las pausas marcaban el tiempo de las estrellas cayendo.
A esa hora, el agua formaba en él una luz amarillosa
permanente.
Las gotas cayendo me hacían imaginar a gente esperandome.
El ruido y la soledad distraía, cuando veía gente que no estaba.
Dije después, "Los vivos son más peligrosos que los muertos".
Mientras, mi espalda se volvió frágil, mis ojos débiles y alguien
más lo observaba desde el cuarto sobre las escaleras,
detrás del cristal.
A la luz artificial, me dí cuenta que tenía el cabello mojado
y con una breve mirada entendí que el hambre ya no me quería.
El hambre es caprichosa también.
De regreso, el agua y la humedad mezclaban el ambiente. Ya
dejaban de existir los lugares precisos, los momentos necesarios
y volvía el silencio.
Las pausas marcaban el tiempo de las estrellas cayendo.
agosto 07, 2010
No tardó en presentarse
En realidad, no supe cuándo se presentó.
No le fue difícil, de hecho, es lo que más practicado tiene.
Y más aborrece.
No me lo dijo, pero me lo contó con sus ojos entreabiertos.
Cerré la puerta. Se sentó justo al lado. Esperó con
paciencia mientras yo jugaba a tener algo verdaderamente importante qué hacer.
Por educación, traté de ponerle atención, pero eso de la
música no permite que lo haga. Ella lo sabe, dejó de
escucharla hace mucho tiempo.
La gente iba y venía. Yo veía desde la ventana.
Pero a ella no le importaba, no era gente que tuviera
que conocer en ese momento, porque todos seguían
acompañados.
Me dijo que iba a dormir en la cama vacía esta noche.
Yo esperaba menos compañía.
No le fue difícil, de hecho, es lo que más practicado tiene.
Y más aborrece.
No me lo dijo, pero me lo contó con sus ojos entreabiertos.
Cerré la puerta. Se sentó justo al lado. Esperó con
paciencia mientras yo jugaba a tener algo verdaderamente importante qué hacer.
Por educación, traté de ponerle atención, pero eso de la
música no permite que lo haga. Ella lo sabe, dejó de
escucharla hace mucho tiempo.
La gente iba y venía. Yo veía desde la ventana.
Pero a ella no le importaba, no era gente que tuviera
que conocer en ese momento, porque todos seguían
acompañados.
Me dijo que iba a dormir en la cama vacía esta noche.
Yo esperaba menos compañía.
junio 17, 2010
Táctica y estrategia
Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y mas
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con que pretexto
por fin me necesites.
Mario Benedetti.
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y mas
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con que pretexto
por fin me necesites.
Mario Benedetti.
junio 14, 2010
Corazón
Te conocí en excesos sentimentales que partieron
del frágil equilibrio que sosteníamos los dos.
Conocí tus manos en momentos contenidos,
en deseos contrariados, en recuerdos anhelantes.
Tus ojos supieron contarme en una mirada pronta
más de lo que me has hecho saber de otra manera.
Advertí en segundos el paso de sentimientos que
dejabas entrever mientras te movías, pensabas,
mirabas y hablabas.
Conocí tu voz en muchos modos, significados
y emociones.
Me hiciste saber que mientras sostienes mi mano,
me confías tus sentimientos y cuido yo de ellos.
del frágil equilibrio que sosteníamos los dos.
Conocí tus manos en momentos contenidos,
en deseos contrariados, en recuerdos anhelantes.
Tus ojos supieron contarme en una mirada pronta
más de lo que me has hecho saber de otra manera.
Advertí en segundos el paso de sentimientos que
dejabas entrever mientras te movías, pensabas,
mirabas y hablabas.
Conocí tu voz en muchos modos, significados
y emociones.
Me hiciste saber que mientras sostienes mi mano,
me confías tus sentimientos y cuido yo de ellos.
junio 10, 2010
Entonces mi cabecita sintió lo que para ella era prácticamente imposible.
En casos extremos cualquiera diría que dentro de ella nunca habría momentos sólidos que no pueden desaparecer sobre otros, derritiéndose, drenándose, escurriéndose.
Si no la conociera mejor que nadie, no diría nunca que la pobre se ahoga entre tantos pendientes, sentimientos, deseos, recuerdos y pensamientos ajenos que nunca debieron colarse.
Y así, volviendo a la realidad y a la habilidad de pensar en uno mismo como el don que Dios me dió: mimándome, dejándome querer, desahogandome cuando es necesario, mimándome de nuevo... acariciarme el cabello con todo el amor posible nunca resultó tan tranquilizador como ningún otro método utilizado recientemente.
Pero no existe tanto egocentrismo, todavía dejo que me toquen la cintura. Estándo yo al pendiente del camino que recorran las miradas que no son conocidas ni estudiadas por el tiempo, claro.
En casos extremos cualquiera diría que dentro de ella nunca habría momentos sólidos que no pueden desaparecer sobre otros, derritiéndose, drenándose, escurriéndose.
Si no la conociera mejor que nadie, no diría nunca que la pobre se ahoga entre tantos pendientes, sentimientos, deseos, recuerdos y pensamientos ajenos que nunca debieron colarse.
Y así, volviendo a la realidad y a la habilidad de pensar en uno mismo como el don que Dios me dió: mimándome, dejándome querer, desahogandome cuando es necesario, mimándome de nuevo... acariciarme el cabello con todo el amor posible nunca resultó tan tranquilizador como ningún otro método utilizado recientemente.
Pero no existe tanto egocentrismo, todavía dejo que me toquen la cintura. Estándo yo al pendiente del camino que recorran las miradas que no son conocidas ni estudiadas por el tiempo, claro.
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